¿Ve Ariadna morenistas impecables en CDMX?
Mensaje Político
Alejandro Lelo de Larrea
A pesar de que fue su maestro, si Ariadna Montiel quiere demostrar algo de congruencia como presidenta de Morena, de ninguna manera va a poder impulsar a René Bejarano, El Señor de las Ligas, para alguna candidatura en el 2027, aunque esos hechos fueron pecata minuta comparado con la gravedad de los expedientes que pesan hoy sobre morenistas muy destacados.
Bejarano no debería transitar hacia alguna candidatura, después de que el domingo Montiel –acaso la alumna más destacada de esa escuela de las ligas donde la especialidad son los asuntos pecuniarios– aseveró que van a cuidar que todos los candidatos que postulen el próximo año deben estar limpios.
“Desde ahora, un aviso para quienes aspiren a ser coordinadores de la defensa de la transformación y quien quiera ser candidato en 2027: deben tener una trayectoria impecable”, sostuvo Montiel el domingo, en pleno contexto de la solicitud de detención provisional con fines de extradición del gobernador de Sinaloa con licencia, Rubén Rocha Moya, por presunto narcotráfico hacia Estados Unidos.
¿Los dichos de Montiel cómo van a afectar las candidaturas en la Ciudad de México? Todavía no pueden plantearse escenarios, porque no hemos visto la letra chiquita de “trayectoria impecable”. Sin embargo, si como criterio incluyera haber hecho buenos gobiernos y que no se les haya desbordado la inseguridad y el crimen –por inacción u omisión– seguramente están fuera de la reelección cuando menos la alcaldesa de Azcapotzalco, Nancy Núñez; de Tlalpan, Gabriela Osorio; de Álvaro Obregón, Javier López Casarín, de Milpa Alta, Octavio Rivero, y de Gustavo A. Madero, Janecarlo Lozano.
En los cinco casos es evidente la incompetencia para gobernar, y si Morena insistiera en que vuelvan a ser candidatos, sería una forma de corrupción, de violentar esa promesa de que deben tener trayectoria impecable. Además, en una de esas, si los indagan podrían encontrarles secretitos oscuros, como me dicen incluso militantes de Morena en esas demarcaciones.
Hay otros casos en la capital que de entrada deberían pasar por un análisis profundo, como el caso del diputado Gerardo Villanueva, por sus actividades vivienderas y clientelares, que le han provocado quejas y denuncias ciudadanas, que le brotarían en campaña.
O su compadre que quiere ser alcalde de Gustavo A. Madero, César Cravioto, hoy secretario de Gobierno, quien vivía en un departamento en Polanco, propiedad de la Fundación Antonio Haghenbeck, a la que ayudó en febrero pasado a desalojarle un enorme predio en Cuajimalpa, en donde se ubicaba el Refugio Franciscano, que albergaba casi a mil perros y gatos. El predio tiene un valor que supera los 2 mil millones de pesos y se presume que ahí quieren construir un gran desarrollo inmobiliario. Cravioto negó conflicto de interés, y dijo que pagaba 21 mil pesos mensuales de renta por el departamento en Polanco. Un inmueble de esas características en esa zona cuesta cuando menos el doble.
Puede decirse que la Ariadna Montiel no tiene trayectoria impecable. Cuando fue directora de la Red de Transporte de Pasajeros (RTP) durante el gobierno de Marcelo Ebrard en el DF, desde su mismo partido, entonces el PRD, le atribuían haberse especializado en asuntos pecuniarios. Enfrentó múltiples señalamientos de que ordeñaban los depósitos de morralla.
El caciquismo también debería ser considerado como una causa de expediente no impecable en Morena, lo que afectaría en Tláhuac, donde el diputado con licencia Rigoberto Salgado quiere imponer a su títere, Tito Mejía; Venustiano Carranza, Alcaldía que Julio César Moreno ve en riesgo de perder, y hasta ya plantea postularse él mismo, o Milpa Alta, en que a dueto se reparten la Alcaldía Octavio Rivero, actual edil, y Judith Vanegas, diputada local.
Montiel va a poner especial énfasis en lo que ocurra en la Ciudad de México y sin duda tratará de impulsar candidatos de su grupo, porque su aspiración es ser candidata a la Jefatura de Gobierno en 2030, lo que no está nada fácil porque tiene muchos adversarios de Morena aquí en la CDMX. Lo veremos.