Peligra mayoría de Morena en Congreso CDMX
Mensaje Político
Alejandro Lelo de Larrea
Sí el llamado “Plan B” de reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum no se aprueba en el Senado de la República por la falta de apoyo del PT, podría provocar una ola expansiva hacia todo el país que, en el caso de la Ciudad de México, Morena pierda la mayoría calificada en el Congreso y ya no pueda reformar la Constitución.
El futuro de esa iniciativa presidencial depende de que el PT la apoye con sus 6 senadores, porque sólo con sus votos alcanzan la mayoría constitucional de 86 necesarios de los 128. Esto abre la posibilidad de que el bloque de la “4T” se divida y pierda la mayoría Constitucional y de ahí los daños colaterales.
En el caso de la CDMX, actualmente Morena y sus aliados alcanzan 46 de los 44 votos necesarios para reformar la constitución. Sin embargo, si se van los cuatro del PT perderían la mayoría calificada.
A estas alturas, no está fácil para el gobierno enmendar la situación con el PT, porque han recibido un trato déspota y majadero por parte de liderazgos de Morena, pero sobre todo los están menospreciando en los acuerdos que se van construyendo hacia las elecciones de 2027.
Uno de los puntos que no le gusta al PT es que Morena quiere llevarlos a una coalición electoral y no a una alianza (candidaturas comunes), como ocurrió en el 2024. La diferencia técnica entre una y otra es que en el primero los votos para cada partido son estrictamente los que obtenga en las urnas, boleta por boleta. Y en el caso de la alianza, se pactan previamente los porcentajes que le corresponderán a cada partido, incluso con un mínimo de votación para los más chicos, PT y PVEM, lo que implica asegurarles el registro.
Este modelo de alianza se hizo en el 2024, con la ventaja para el PT de que tenía asegurado su registro, pero con la desventaja de que Morena le dio solo unas cuantas candidaturas, menos de las que ayudó a ganar, según sus cifras. Por ejemplo, en la CDMX sólo les tocó Xochimilco, aunque los votos que le aportaron a la alianza fueron fundamentales para ganar demarcaciones territoriales como Álvaro Obregón o Iztacalco, y al menos cinco distritos electorales.
En un modelo de coalición con Morena, en que cada quien va a obtener los votos que en estricto sentido le otorga el elector en las urnas, en el PT consideran que debería haber un reparto distinto de candidaturas, en el recibiera cuando menos la tercera parte, para que pudieran verdaderamente competir por conservar por sí mismos su registro, y más.
No va fácil hacia 2027. Hace unos días se dio el primer gran desencuentro entre el PT y el oficialismo, cuando votaron en contra la iniciativa de reforma electoral de Sheinbaum, que pretendía eliminar las candidaturas plurinominales, disminuir el financiamiento público a los partidos políticos y reducir el número de senadores, entre otras cosas, lo que beneficiaba solamente al partido hegemónico, Morena, y perjudicaba al PT, PVEM y la oposición.
En este “Plan B” de la presidenta, el PVEM ya ha dicho que acompaña al 100% el proyecto, pero el PT sigue con su postura de no apoyarlo, porque insisten en que también hay una afectación a la representación de las minorías.
Si el PT al final vota en contra el “Plan B” electoral, llevará prácticamente a la ruptura su pacto con Morena, y en este escenario el más perjudicado puede ser el Gobierno federal, porque sin los votos petistas perderían en el Senado la mayoría calificada para reformar la Constitución, lo que podría ser definitivo para los cuatro años y medio que le faltan al sexenio de Sheinbaum. En el caso de la CDMX, tampoco ya les alcanzarían los votos para reformar la Carta Magna. Es de pensarse. Lo veremos.