Homenajes a Cortés, Franco, ETA…

No hay buen parangón, pero sí pueden plantearse otras figuras imaginativas del agravio contra los mexicanos por parte de la presidenta de la Comunidad de Madrid, España, Isabel Díaz Ayuso. FOTO: Especial

No hay buen parangón, pero sí pueden plantearse otras figuras imaginativas del agravio contra los mexicanos por parte de la presidenta de la Comunidad de Madrid, España, Isabel Díaz Ayuso. FOTO: Especial

Mensaje Político


Alejandro Lelo de Larrea


No hay buen parangón, pero sí pueden plantearse otras figuras imaginativas del agravio contra los mexicanos por parte de la presidenta de la Comunidad de Madrid, España, Isabel Díaz Ayuso.

¿Alguien se puede imaginar que alguna gobernadora o gobernador de la derecha mexicana acudiera a los alrededores o al mismísimo Cementerio de La Almudena, en Madrid, para rendirle homenaje al dictador Francisco Franco? Ahí es donde se honra la memoria de las víctimas republicanas. Guardadas proporciones, se parece a lo de Ayuso, de pretender reivindicar a Hernán Cortés, precisamente en territorio de la Alcaldía Cuauhtémoc, que se llama así en homenaje al último tlatoani, a quien el jefe de la invasión de españoles torturó quemándole los pies.

Si se trata de provocar, también podría plantearse otra comparación, de nueva cuenta toda proporción guardada, qué ofendería millones en España. ¿Qué tal que autoridades radicales mexicanas emanadas de Morena fueran a reunirse con integrantes del partido Herri Batasuna (HB Bildu) y reivindiquen a ETA? Esa organización terrorista cargaba raíces de izquierda radical marxista. Por cierto, HB Bildu, partido separatista, es aliado del presidente nacionalista Pedro Sánchez. Le otorgó seis votos en el Parlamento para que lograra su investidura.

Cualquiera de los dos hechos pretendidamente de comparación es una locura. Seguramente ni Ayuso lo haría, después del enorme costo que está asumiendo por su afrenta que agravió a mexicanos, no a un partido político, ni a un gobierno, si es que esa fue su intención.

Ayuso pensó que su gira por México le daría frutos con la derecha de América Latina, que va cobrando fuerza. Al contrario. Es más, ni siquiera grupos moderados del Partido Popular, en el que milita, avalaron su proceder. Les dio pena ajena, y otros hasta se beneficiaron de manera colateral, como el líder del partido, el parlamentario Alberto Núñez Feijóo, quien aspira a la presidencia de España.

Tampoco es imaginable que algún líder del PAN trajera a políticos de Francia o Austria para reivindicar a Maximiliano en contra de la memoria de Benito Juárez, pues aunque muchos no comulgan con el Benemérito, ellos gobiernan esa Alcaldía en la CDMX, y es su gran bastión nacional. Ahí está la sede de su partido y ahí vive gran parte de sus dirigentes y militantes.

Me afirman que las autoridades de la Alcaldía Cuauhtémoc no conocían la intención de Ayuso de homenajear a Cortés en un acto que tenía como finalidad celebrar la “evangelización y el mestizaje”, que en sí mismo es un tema muy delicado incluso entre mexicanos, y en este caso peor por la presencia de una autoridad española.

Así que flaco favor le hizo Ayuso a su amiga Alessandra Rojo de la Vega, quien tendrá que pagar el costo político de los agravios de su invitada, aunque será más en el corto plazo, pues lo más probable es que no sea definitorio para fines electorales 2027, si es que sabe cuidarse de hoy en adelante. Lo veremos.

Salir de la versión móvil