Glorieta de Colón
Con la novedad de que Morena… ¡sí tiene presidente en la Ciudad de México! Este domingo hizo su reaparición, después de casi dos meses, el que finge, perdón, funge oficialmente con ese cargo en la capital del país, Héctor Díaz Polanco. Estuvo en la conferencia “Chilanguera”, que se celebra todos los domingos en la sede del partido en la CDMX, en la Alcaldía Benito Juárez –¡cómo les encanta! –, aunque en realidad el de origen dominicano prácticamente nunca se pare por ahí. Esa “Chilanguera” casi siempre la encabeza el vocero de la bancada en el Congreso CDMX, Paulo García, que le ha servido para posicionarse muy bien al interior de su partido, tanto, que nos afirman ya ha rebasado en las encuestas al diputado Gerardo Villanueva, eterno frustrado aspirante a la Alcaldía Coyoacán. Interesante que este domingo no se dedicaron a denostar a la oposición, quizá porque es comienzo de la Semana Santa y no se ve bien la diatriba en estos días. Por cierto, pareció una broma cuando Díaz Polanco habló de difundir los logros de la “4T” en “todas” las Alcaldías de Morena, pero esa es otra historia.
El desolado Casarín
Tal parece que nadie le ha dicho al alcalde de Morena en Álvaro Obregón, Javier López Casarín, que en política se puede hacer todo, menos el ridículo. Y cómo le encanta hacer el oso, voluntaria o involuntariamente, con la misma playera que los que también hicieron el ridículo el sábado en el Azteca. Este fin de semana se puso la verde, literal, pero no le salió el show, porque convocó a un evento en el lienzo charro de San Bartolo Ameyalco y al evento no llegaron ni 20 personas. El alcalde se fue sumamente molesto, echando pestes contra el “líder” Gabriel Zumaya, carga un enorme desgaste en la zona, por no decir que está muy chamuscado. ¿Y cómo no?, si es del equipo del ex diputado Gonzalo Espina, a quien muchas veces se le vio ebrio en el Congreso capitalino.
