Los beneficios del modelo ‘pluris’ CDMX

El modelo CDMX de asignación de diputados de representación proporcional, me afirman, estaría contenido en la iniciativa de reforma electoral que anunció la presidenta Claudia Sheinbaum va a presentar este miércoles al Poder Legislativo. FOTO: Especial

El modelo CDMX de asignación de diputados de representación proporcional, me afirman, estaría contenido en la iniciativa de reforma electoral que anunció la presidenta Claudia Sheinbaum va a presentar este miércoles al Poder Legislativo. FOTO: Especial

Magacín CDMX


Alejandro Lelo de Larrea


Aunque legisladores del PVEM y del PT no quieren el modelo de legisladores “pluris” de la Ciudad de México para la asignación de diputados de representación proporcional a nivel federal, porque creen que les perjudicaría, en realidad no conocen el esquema. No les afectaría absolutamente en nada en cantidad de legisladores versus porcentaje de votación, además de que la representación proporcional de las minorías quedaría garantizada en los mismos términos que ahora.

La principal diferencia sería que, como en la CDMX, a nivel nacional los candidatos a diputaciones de mayoría –cada uno de los 300 Distritos electorales–, estarían presionados para hacer realmente campaña, porque además de competir contra los abanderados de otros partidos, habría una disputa contra los de su propia fuerza política.

El modelo CDMX de asignación de diputados de representación proporcional, me afirman, estaría contenido en la iniciativa de reforma electoral que anunció la presidenta Claudia Sheinbaum va a presentar este miércoles al Poder Legislativo. Ella lo conoce bien y le gusta, porque fue jefa de Gobierno.

¿Cómo funciona ese modelo?

Ejemplo práctico: en la actualidad hay 200 diputaciones plurinominales, 40 por cada una de las 5 Circunscripciones en que se divide el país. Se eliminarían las circunscripciones, sin que se redujera el número de diputados de representación proporcional. Seguirían siendo 200. Si un partido político obtiene el 10% de votación, le corresponderían 20 diputados federales.

Como ya no habría Circunscripciones, se elaboraría la “Lista A” por partido, de donde saldrían 10 de los 20 diputados que les toquen, según el mismo ejemplo.

Los otros 10 diputados saldrían de lo que en la CDMX llaman “Lista B” o “repechaje”. No son los mejores segundos lugares de los Distritos electorales, como se ha confundido. En realidad, los otros 10 diputados serían los candidatos que no ganaron su Distrito, pero que fueron los más votados de su partido.

En el caso de la CDMX, actualmente una diputada del PT quedó en cuarto lugar en su Distrito, en Iztapalapa, pero fue la que más votos obtuvo de todos los candidatos de su partido. De esa forma obtuvo su curul. Siguiendo el ejemplo, los 10 candidatos que más votos hayan obtenido a nivel nacional alcanzarían su escaño. Habría un incentivo para hacer campaña, para competir también contra los de su propio partido.

Para que no se espanten, este modelo CDMX también permitiría asegurar su curul a las burocracias de los partidos políticos, a sus propietarios, a los Alberto Anaya del PT, o Jorge Emilio González del PVEM. Para eso la “Lista A”.

En este modelo hay forma de garantizar la paridad de género. En la “Lista A” se deben alternar mujer-hombre-mujer-hombre. En el mismo ejemplo, como la “Lista B” se conforma con el resultado de la elección, podría darse el caso de que haya seis hombres y cuatro mujeres. De entrada, no afecta el principio de paridad, porque es la voluntad popular. Sólo en el caso de que ya con la asignación global de los 200 diputados de representación proporcional resulte que hay más de 250 hombres en la Cámara de Diputados, algún o algunos partidos tendrían que “pagar” cuota de género.

Si hubiera 249 mujeres, se quita a uno de los hombres de la “Lista A” y se deja el escaño para una mujer. Ese “pago de género” tiene una aberración en el caso de la Ciudad de México, pues el que “paga” es el partido que menos votos obtuvo. Hay quienes proponen que debe ser al contrario, que “pague” el que más votos obtuvo, para no afectar a las minorías.

En las elecciones de 2021, al PT en el Congreso de la CDMX le tocó “pagar cuota de género”. Se habían electo 34 hombres y 32 mujeres, por lo que tuvo que eliminarse a un hombre de este partido. Ernesto Villarreal iba en el número 1 de la lista plurinominal y lo bajaron para darle paso a Circe Camacho, hoy alcaldesa de Xochimilco.

También ha ocurrido a la inversa, para garantizar que haya la misma oportunidad para los hombres. En la “Lista B” del PAN, en 2024, quedaron dos hombres de manera consecutiva, porque así fue la voluntad popular. Sin embargo, se alegaba que el segundo de ellos no debería entrar y darle paso a una mujer. Eran los casos de Gabriela Salido y Luis Chávez. Como en el Congreso ya se había garantizado que había cuando menos 33 mujeres, el Tribunal Electoral resolvió que la “Lista B” del PAN no debía modificarse. La bancada panista había quedado con 8 hombres y 8 mujeres, pero Chávez se fue a Morena y ahora son más mujeres.

Así funciona el “modelo” de asignación de diputados de representación proporcional en la CDMX que podría proponerse en la reforma electoral para ser implementado en la Cámara de Diputados. En nada afecta a la representación de las minorías y sí ejerce presión a los candidatos para que verdaderamente hagan campaña. ¿Lo propondrá la presidenta en su iniciativa? ¿Qué dirán sus aliados del PT y PVEM? Lo veremos.

Salir de la versión móvil