Se tambalea mayoría constitucional de la 4T

Mensaje Político
Alejandro Lelo de Larrea
Diputados aliados clave de la 4T esta vez no jalaron con ellos y a la llamada “bancada de la transformación” le faltaron cinco votos para alcanzar la mayoría calificada de dos terceras partes de los integrantes del Congreso de la Ciudad de México. Es el número mágico que establece el artículo 30 de la Constitución capitalina para que las “leyes constitucionales sean aprobadas”.
Y es que, aunque se trataba de modificar la Ley Orgánica del Congreso para establecer que las reformas Constitucionales puedan facilitarse, ello tiene un impacto constitucional, por lo que en este caso opera el artículo 30 de la carta magna local. Debido a ello Morena y aliados requerían de 44 de los 66 diputados, pero esta vez se quedaron en 41, a tres de la cifra mágica. Esto tambalea su mayoría constitucional, pero es por razones políticas ajenas al Congreso.
Los aliados de Morena que se ausentaron a la hora de la votación están inconformes porque los han maltratado y no les han cumplido acuerdos políticos que en realidad están en la esfera de la Jefatura de Gobierno de la CDMX.
Los legisladores que no estuvieron presentes para emitir su voto son Jesús Sesma, coordinador del PVEM y presidente de la Junta de Coordinación Política; Ernesto Villarreal, coordinador del PT; Nora Arias, coordinadora del PRD, y Juan Rubio Gualito, del PVEM. Tampoco votó el vocero de la bancada de Morena, Paulo García. La versión oficial es que no alcanzó a llegar porque estaba en una entrevista.
Jesús Sesma está molesto porque la Sala Constitucional del TSJCDMX frenó el proceso legislativo de la iniciativa ciudadana preferente para prohibir las corridas de toros en la capital, la cual debía dictaminarse a más tardar el 11 de marzo. Esta decisión, evidentemente es ajena al Congreso y a su coordinadora parlamentaria, Xóchitl Bravo.
Rubio Gualito, dirigente de la Sección 42 del Sindicato Único de Trabajadores del GCDMX está inconforme porque no le han cumplido acuerdos relacionados con el relevo en la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE), cuyo líder Joel Ayala falleció el 27 de enero. Ernesto Villareal, del PT, y Nora Arias, del PRD, también han sido maltratados y padecido arbitrariedades que el secretario de Gobierno, César Cravioto, no debió permitir.
La falta de los 44 votos que requiere Morena causó un conflicto este martes en el Congreso, provocado esencialmente por el director de Servicios Parlamentarios, Alfonso Vega, quien evidenció su profunda ignorancia de la Constitución de la Ciudad de México. Cuando el secretario de la Mesa, Fernando Zárate indicó que había 41 votos a favor y ninguno en contra, Vega dijo a la presidenta, Martha Ávila, que la reforma a una Ley que impacta a la Constitución estaba aprobada, porque superaban la mayoría de dos tercios de los presentes.
Otra vez: el artículo 30 de la Constitución establece que “las leyes constitucionales deberán ser aprobadas por el voto de las dos terceras partes de las y los integrantes del Congreso de la Ciudad”.
Instantes después que Ávila decretó que se aprobaba en lo general la reforma constitucional, los panistas tomaron la Tribuna y se generó el caos.
Este desaguisado en el Congreso pudo evitarse. Primero, si pusieran a Alfonso Vega a leer la Constitución. Pero más importante, que desde la Jefatura de Gobierno cumplieran los compromisos con sus aliados, pues si no lo hacen, la 4T podría perder la mayoría constitucional que ahora tiene. Lo veremos.